domingo, 17 de abril de 2016

EL NIÑO


el niño de las cien muecas
siempre estaba parado ahí
observándolo todo

él es de todos nosotros
él tiene todo de nosotros
él es lo que somos nosotros

algunas veces nos acordamos 
que él vive en su propio planeta
pero que desde ahí
puede divisar la conducta familiar

el niño de las cien muecas
tiene un par de gafas anaranjadas
una piel de durazno del campo
y mucho calor en el corazón

tiene ganas de corretear
entre las historietas de los viejos
por la ciudad que algún día inventamos
cuando caiga la lluvia y charlemos

nuestros rostros viven dibujados
en el par de gafas anaranjadas
nuestras voces resuenan
en  el mucho calor de su corazón

él es de todos nosotros
nosotros somos su amor
pero el niño de las cien muecas
a veces se cansa y se va a dormir

quisiera decirle al niño
que cuando joven camine por el filo de la vida
comprenderá los golpes trascendentales
que por ahora su sonrisa sincera

nos calma
nos apoya
nos libera

nosotros amamos al niño de nuestro corazón

domingo, 22 de noviembre de 2015

I

he vivido otros soles esmerados
que no se hacen llamar bochorno
que no fingen ser calurosos
y que son prolijos a la hora de su presencia
he vivido soles profanos
                                           sanos
                                                         lejanos
curadores de la migraña
provocadores de malestares
y en ocasiones
procuradores de la intimidad

LAS LAGRIMAS DE LAS TANTAS MUJERES












las tantas mujeres siempre lloramos mucho
siempre lloramos las muchas mujeres
no es por debilidad no
tampoco por locura
porque nadie entiende las lagrimas de una mujer
mas aun si la dicha de ser madre esta tiene

las lágrimas de las tantas mujeres
son la sal de su tropa
cuando esta tiene una batalla que enfrentar
su llanto es la armadura de los suyos
la sal de sus ojos es el yelmo de su clan

a solas lloramos las tantas mujeres
muchas de nosotras sabemos
de que tratan estos versos

algunos consuelan
cuando expectoramos el mar
otros carentes de actitud
huyen del llanto nuestro
pidiéndonos callar
otros tantito empáticos
comparten el dolor
pero nadie entiende las lágrimas de una mujer
más aun si la dicha de ser madre esta tiene

las lagrimas de las tantas mujeres
son el purificador del aire
que su familia respira
la fuerza del útero de una mujer
es el motor de su hogar

las tantas mujeres siempre lloramos mucho
pero Dios que también es mujer
nos hizo parte del ejercito
en el que cuando somos débiles
es porque somos fuertes

"Ya no puedo darte el corazón. Iré donde quieran mis botas."

NADA

no sabes nada de mí no haces nada por mí no me cuidas no me descuidas no te expresas me ignoras no me ignoras ...