sábado, 28 de marzo de 2026

Sobre la obra de arte en la época de su reproductibilidad, según Walter Benjamín: Análisis de la película Frankenstein de Guillermo del Toro



            Según Walter Benjamín el aura es la unicidad de una obra de arte, esa autenticidad que la vuelve
irrepetible. Es “el aquí y el ahora” lo que define la existencia de la obra, pues esta está estrechamente ligada a su historia, a su espacio-temporal y a su contexto ritual/tradicional. El aura es la esencia genuina de la obra de arte; y para comprender esta cualidad, debe entenderse que su reproducción técnica, la atrofia. la reproducción de una obra de arte no se realiza con el mismo ni el mero objetivo con el que por primera vez fue creada. Para Walter Benjamín el cine (fotografía en movimiento) es transformado por la reproducción técnica. La construcción artificial de la personalidad del sujeto es la atrofia del aura en el cine. Lo que los actores muestran frente a la cámara intenta reproducir las más puras cualidades de una historia escrita, un montaje teatral u otra pieza artística, con la finalidad de que se muestre la realidad del sujeto. Benjamín también afirma que “el culto a las estrellas” de cine el cual es fomentado por el capital cinematográfico puede conservar aquella magia de la personalidad, pero reducida por la magia de la mercancía. Según Benjamín, mientras sea el capital la base del arte cinematográfico, no se le puede otorgar un fin revolucionario mas que el de crear más ideas relacionadas al mismo arte. Pero si el cine de hoy apoyase la crítica revolucionaria de las condiciones sociales, este arte de masas carga un nuevo valor y potencial político para le emancipación.                     Aplicando la tesis benjaminiana, analizaremos la película Frankenstein de Guillermo del Toro. Es necesario saber que Frankenstein es una novela de ciencia ficción escrita por Mary Shelley, publicada en el año 1818 y que ha sido llevada al cine para reproducirse en más de una oportunidad. En esta ocasión la adaptación de Guillermo del Toro se vuelve una obra de arte precisa para analizar su reproducción desde la tesis benjaminiana. Para Walter Benjamín el propósito fundamental de la obra de arte está en la representación de su unicidad y autenticidad que definitivamente está ligada a una tradición, al servicio del rito. Sin embargo, el “aura” de la obra del arte se atrofia cuando esta cae en la reproducción técnica. La reproducción técnica es la nueva producción de la obra con distinta naturaleza, desligada de “el aquí y el ahora”, de su contexto histórico, de su función ritual para acercar su realidad a las masas y las masas a dicha realidad. Entonces, aquí estamos frente a una obra literaria con mucha carga ritual debido a la importancia de su cosmovisión y con una sinapsis que nos muestra de manera muy realista (aunque desde la ficción) los sucesos que ocurrían durante el apogeo del Romanticismo y finales de la Ilustración en Londres a principios del S.XIX. Frankenstein de Mary Shelley es una novela que va más allá de la historia de un científico que queriendo desafiar a la muerte, creó a una criatura reuniendo las partes “perfectas” de cadáveres frescos, otorgándole la vida gracias a la electricidad de una tormenta. Pues cuando la novela fue escrita, la alquimia, esta disciplina proto – científica y mística (precursora de la medicina moderna) buscaba la inmortalidad. Esto se ve reflejado en la ambición de Víctor Frankenstein de dominar la naturaleza; y desde lo inerte, crear vida. La novela nos refleja la búsqueda desesperada de los intelectuales de la medicina, esas mentes que de brillantes podían transformarse en verdaderos monstruos; y he aquí, la cosmovisión de una sociedad sedienta por encontrar el elixir de la vida. Mary Shelley muestra esta creencia religiosa que regía la vida de las personas de la época. Además, en la criatura creada por Víctor Frankenstein Mary Shelley se refleja constantemente pues con su personaje se va sintiendo identificada en cada momento. Al comprender la condición de las mujeres a finales de la Ilustración, vemos lo disminuidas que estas se sentían y lo solas que podían enfrentar sus luchas al no ser reconocidas por las bondades de su naturaleza. Un digno ejemplo de esto es el desprecio de la sociedad hacia la criatura creada por Víctor Frankenstein en la novela, realidad que la misma autora vivió al no ser reconocida como autora de su propia obra. Hemos mencionado todas estas características propias de la obra de arte: la novela Frankenstein de Mary Shelley para comprender la atrofia de la misma. Según Walter Benjamín la reproducción técnica de una obra de arte es libre. Cuando esta se reproduce en el cine, el director busca “acercar” su realidad a las masas. La reproduce técnicamente porque ya ha sido reproducida antes; y cada cierto tiempo, busca acercar “el aquí y el ahora” al mercado. Su finalidad ya no es la misma, pues con la reproducción mecánica, la obra pierde su propósito fundamental el cual está ligado a la tradición y función ritual. Guillermo del Toro afirmó en distintas entrevistas que desde niño quiso llevar al cine una adaptación de Frankenstein de Mary Shelley, pero no fue hasta hoy que pudo poner en la pantalla grande su gran sueño. En la película que ya está en la plataforma Netflix, podemos observar claramente los distintos aspectos de la novela que el director ha hecho suyos para adaptarlos. Debido a esto, el aura se atrofio. No solo por cambiar ciertos rumbos de la novela original, sino porque los actores en esencia son conscientes de su nuevo propósito en la actuación de esta película. Incluyendo el mensaje que Frankenstein de Guillermo del Toro quiere comunicar. Guillermo del Toro tuvo una percepción de la novela de Mary Shelley al leerla desde que fue un adolescente y ahora quiere compartir con las masas su privilegiado entendimiento. Debido a la era en la que vivimos, la carga social y ritual que tiene la obra original ya no genera catarsis en las masas que son la audiencia. Las masas ya no se sientes identificadas con el propósito fundamental de la obra de arte en sí, porque este ya no existe pues el aura fue atrofiada. Frankenstein de Guillermo del Toro, según la tesis de Walter Benjamín es arte intervenido por la reproducción técnica que busca la admiración popular. A lo mejor aún podemos sentirnos identificados con alguno de sus principales mensajes que la obra original quiso comunicar; sin embargo, esa realidad no nos guía a la revolución política a la que nos invitaba la obra original, ni nos hace proceder a la emancipación del pensamiento como primer objetivo fundamental.

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