lunes, 5 de octubre de 2015

EN ZAPATOS AJENOS















el día que me levanté con el pie derecho
salí en búsqueda de aventuras antiguas
que se puedan recuperar
para pintar el corazón de rojo
y regar la humildad
de esa que hace falta en el mundo

¿cómo es que decidiste volar?
le pregunté al pequeño debajo del puente
¡ponte mis zapatos que eran de charol y averígualo!
me respondió la criatura maloliente
me saqué las mediecillas
me paré en zapatos ajenos
¡y a volar!

había encontrado la manera
la pieza que me faltaba encajar
la hallé el día en que decidí
en zapatos ajenos andar
vistiendo cada par
como si míos fueran

entiendo tu dolor por las noches
le dije al hombre del sombrero amarillo
el dinero alimenta tus bacterias
las pone más distinguidas
pero cuando el sol se acuesta
¡el vacío de tu alma! ¡que tal vacío!

y ¿hasta cuando vas a tocar el acordeón?
le pregunté a la argentina parada en la esquina
¡hasta que mis bichos me terminen comiendo!
respondió la chica indicando que hasta su muerte
pero que bien se siente luchar por un sueño
romperte el alma y jamás caducar

mi marido pensaba que el amor era dormir conmigo
su ausencia era mi suicidio matutino
pétalos de rosa morían cada día sobre mis pechos
ese hombre carente de sonrisa ese era mi esposo
mil moscas daban vuelta sobre su cabeza
¡jamás me gustaría haberme puesto en tus zapatos!

en zapatos ajenos
la vida es más compleja
se entiende el vientre
la sangre el néctar
y la hiel
que endulza y deja sufrir
las lenguas y sonrisas de la gente

¿me quieres acompañar a volar?
a mi me sobra el dinero pero me faltan muchas amistades
trabajo de sol a sol para los mil hijos que tendré en el futuro
el amor de mis amores no respira el mismo aire que yo
pero los días se han vuelto un viaje tan especial
no necesito mochila ni carpa
solo un corazón dispuesto a amar




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"Ya no puedo darte el corazón. Iré donde quieran mis botas."

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