
A nuestro retrato familiar
lo viene cuidando la dueña del jardín
en el que ella con sus verdes manos
cultivó tres herberas y un clavel
Cuando mi madre era niña
yo tenía siete años y llorábamos
pero el dolor de su entraña no fue suficiente
para que ella permitiera
que los dinosaurios terminaran con su vida
Yo la miraba por el filo de la puerta
su fuerza era mi estampa en la escuela
su peritonitis el dolor del rey viajero
y su ausencia mi muerte
Yo moría siempre cuando tenía siete años
Ella es el aura de nuestro espacio
toda la vida estuvo aquí
aunque nosotros ausentes varias veces
Las flores siempre hemos tenido donde caer
aunque la rebeldía nos vuelva antipáticos
ella siempre sostendrá nuestras raíces
e inyectará en nuestros frutos
la moral de sus retoños
y los valores que en ellos brillan
Al cumplir treinta y siete años mi madre
yo era una anciana decrépita
que sufría por un falso amor
y nació el clavel
Le pasó trapo al retrato familiar
y la nueva foto dio pase
al conocimiento de la verdad
Ella le encontró un sentido a su vida
la razón de aquel esfuerzo de cuidar jardín ajeno
y de hacer del fruto de su esmero
Sus hijos
Sus frutos
Su empeño
Hay amor en las manos verdes de mi madre
y cuando hace se respira hasta lo mas alto de la casa
Gratitud
Retribución
Es lo que sus flores debemos entregar
a nuestra madrecita linda
No hay comentarios.:
Publicar un comentario