viernes, 14 de agosto de 2015

A la orden del día

El boom de sus corazones adolescentes
Ha mostrado su máximo apogeo
y las redes sociales sienten las cosquillas
que les permiten seguir vivas
bajo los versos joviales
que buscan trascender.
Más likes no nos vuelven poetas
Porque los comentarios son contra protesta
Y el ahínco se ve en trabajo
Del lenguaje que está guardado
Entre los dedos del climax de la expresión.
El romántico activista
Escribió un libro hace unas lunas
Y el izquierdista realista
Nuestro pellejo quiere esconder
¡Pero si! todo vía web
Porque así lo manda la orden del día.
Así nos quieren vender
Pero ¡cómo nos gusta el panfleto!
¡Cómo nos gusta el cliché!
¡Cómo nos gusta perder el tiempo!
Sintiéndonos escritores
De lápiz, lapicero y papel.
Y los editores
¡Pobres! ¡Pobres!
Abren revistas
Sintiéndose fieras,

Sintiéndose fuertes.

Me Enamoré de un muchacho que pensé que era mujer.



¡Mírate!
Ya no eres quien imaginaba en mis cuentos, cuando con mi menuda parsimonia salía de compras y volvía a casa con tan solo un sobre filtrante de té de jazmín.

 - ¡Te distrae el amor!- decía la madre de mi hogar - algunas cosas más eran del mandado, el amor acaba dice José José.

Ahora, ya puedo ver quien eres.
Ya me desenamoré, mujer.
Porque no eres más que la ramera de una ilusión y no tienes reparo, aunque eres la dueña de mi corazón. Cielo de mi universo con olor a te de jazmín.

- ¡No me dejes loca! Eres la fruta más deliciosa del jardín. Porque no eres flor.
- No te dejo yo, encanto, me abandona tu prejuicio. Amor.

Nunca fue suficiente tu cuerpo entregado y el jazmín que tu té me ofrecía, cariño fiel. Pensé que el éxito más íntimo se suspiraba de a dos. También pensé que me adorabas como a un pasajero más que montaba tu bus, envenenando así a mis cuentos, aquellos que se volvían cada vez más mojados de madrugada, tiempo en el que te pensaba; porque de madrugada, los pensamientos se intensifican, las emociones se vuelven más profundas y las poesías fluyen en un fuerte caudal que desemboca en la vigilia de mi memoria, en la que aun permaneces mujer.

No te mires tanto mujer, 
Amor de mis amores. Aunque te confundes con el sexo, para mí siempre serás mi mujer, aunque ya me desenamoré.

MUDANZA


Es muy poco tiempo,
Se me ha hecho necesario el siglo
Porque aún no he cambiado de piel.

El trance de la espera

Continúa causándome dolor hasta el tuétano
Y el desesperado gesto de expectación
Que en mi rostro trasluce mi angustia
Ha desmejorado mi temple,
Incluyendo mis venas.

Mi útero ha expectorado mi motivo
Y voyme haciéndome grande
Porque repudio la idea mediocre 
De quedar en el olvido,
De dejar huella de lo insondable,
De olvidar las migajas, tirar
Para que más tarde lloren en mi tumba
Mencionándome en alguna clase maestra
Leyendo mis libros tan miserables.

Fracaso,
Me conversa por las noches vespertinas.
Lo he comenzado a considerar,
Enemigo de mi raza.
Porque en esta metamorfosis mía
Está terminantemente prohibido
Escapar del campo de concentración.
El éxodo de mi estado prolijo
podría ser mortal

"Ya no puedo darte el corazón. Iré donde quieran mis botas."

NADA

no sabes nada de mí no haces nada por mí no me cuidas no me descuidas no te expresas me ignoras no me ignoras ...