Jamás conocí a alguien de confianza
mis ojos se cansaron de mirar
la cerviz humana
tan sincera para decir no.
Desde mi llegada a esta orilla
nunca conocí a alguien de confianza
es una manera solitaria de vivir.
Y cuando vienen las palomas
me lleno de impaciencia.
Pero hay enojo detrás del enojo
cada noche al despertar
pues de día yo duermo
pues de día yo muero
y cuando los que me atormentan
se acuestan procuro
abrir los ojos y empezar a respirar.
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