martes, 29 de septiembre de 2015

DOLOROSA REFLEXIÓN















"Homenaje a Mack Senetti" (1937) - René Magritte. “





cada quien tiene su dolor
le creemos a la caricia de los padres
pero el mundo
                                        espacio tan infame
nos hace cargar congojas
multiplicadas por ciento cuarenta y cuatro
mil carencias nos agobian
olvidamos la palabra
despreciamos la esperanza


cuando la aflicción reposa en el omóplato
la clavícula se ausenta
dando paso a la joroba de la persecución
                                    hasta la madrugada
metamorfosis a la vista
demonios culpables
mirada entristecida de los reyes
olvidamos la palabra
despreciamos la esperanza


la expiación de todos los años
vivifica el movimiento de los pies
huellas santas en el pavimento
                                  la verdad reveladora
ejercitamos la piedad
nuestros biceps son solo vanidad
esta para todo aprovecha
tiene promesa presente y venidera


la noche en que Dios llamó al teléfono
no reconocí su voz al escucharla
las palabras eran canciones de cuna
                              mamá me amamantaba
ojos muy redondos
lagrimas cual cascada de la selva
su vinculo despertó en mi sangre
latidos ya paridos


nuestra vida
creo que estamos locos de atar
me lo dijo el único maestro del oriente
                                                    prejuicio social de vanidad
hierba que se seca y es pisoteada
inerte y con sufrimientos
adrede de las familias
hay que limpiarnos la saliva
el escupitajo nos ha vuelto culpables


cada quien tiene su dolor
han hecho de nosotros lo nobles
trapos de limpieza para charcos de lodo
                  no nos apartaremos del viento que tendremos que enfrentar
este enjuaga el llanto de los débiles
fuente rica en ánimo
medicina para los desvalidos
sangre real que nos fue inyectada
misericordia divina


algunos sufrimos solo de día
por muchas semanas no anocheció
siete minutos más y nos confundían con Gomorra
                                                 gracias al pacto
mis calcetines me avergüenzan
pero el techo de juguete de mi casa
sostiene calabazas desde hace tres décadas
se cree Atlas mi tejado


cada quien tiene su dolor
relativo a su pecado sideral
multiplicado por Cristo
elevado a la raíz
de sus frutos consumidos


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"Ya no puedo darte el corazón. Iré donde quieran mis botas."

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no sabes nada de mí no haces nada por mí no me cuidas no me descuidas no te expresas me ignoras no me ignoras ...